martes, junio 27, 2006

Una mañana hermosa.




El vapor que sale de la canilla del baño anuncia que estoy a punto de quemarme la mano. Y me quemo nomás. La realidad se parece cada vez mas a un sueño. Miré por ultima vez a la china que dormía entre muchos almohadones, entreabrió un poco los ojos y sonrió. Abrí la puerta tratando de no hacer mucho ruido y bajé el ascensor. La niebla me recordó al momento en que supe que el agua estaba demasiado caliente e igual no pude frenar mi mano que se deslizaba bajo el chorro. Es una mañana hermosa en Buenos Aires, el sol hace que el asfalto se vea blanco. Y que los colectivos brillen. Las hojas hacen un ruido extraño. Y Consigo un asiento para sentarme a leer. Hoy es un día hermoso. Vamos a destruirlo con un poco de burocracia y suciedad.

1 comentario:

Pablo Bruno dijo...

muy buenos tus dibujos ,
una consulta , estan entintados?
simplemente los escaneas o le das algun retoque????

gracias !!
sldos