
A veces revisando un cajón o un sobre
que encontrás tirado abajo de la cama. Aparecen los bocetos viejos. No sabes cuando los hiciste y reconoces tu marca pero los ves extraños, y te miran. Y cuando te miran cagaste, ya no podés tirarlos. Porque los bocetos a veces gritan cuando se acercan al tacho. entonces los mirás bien y te sonríen y bueno, vuelven al cajón. Al viejo baúl.

A veces alguno tiene suerte y termina publicado, como estos dos que aparecieron ayer en un cajón sucio y viejo del laburo.
Por no volverlos al anonimato los publico acá, para que sean un poco mas felices, lo bocetos. Para que sean mas felices.
Por no volverlos al anonimato los publico acá, para que sean un poco mas felices, lo bocetos. Para que sean mas felices.