
El olor definido del pino, del algarrobo, de la pinotea.
Los ojos secos de lijar y las manos agrietadas.
El corazón al ritmo de los árboles.
El cerebro en las montañas siempre. El ruido del trabajo fino. Y el silencio gris de la nieve afuera.
Dibujos de Javier Delfino.